“Si rompemos una piedra y los fragmentos de esta piedra, los trozos que
obtendremos serán aún trozos de piedra. Lo real se presta a una exploración
infinita, es inagotable”
Maurice Merleau-Ponty
Las obras que presento en esta exposición se desarrollaron a partir de
observaciones sobre las cosas y sus accidentes. Fueron realizadas con
múltiples materiales, técnicas, objetos y lenguajes, de diferentes orígenes,
características y atributos.
Durante el proceso de elaboración, mi propósito fue activar
coincidencias y divergencias, analogías y disparidades. Activar es avivar y
realzar, es tomar por sorpresa algunas cosas para emplazarlas en otro orden,
es forzar sus relaciones y desviarlas de su curso, es cambiar distancias,
adherencias y tonalidades. Activar es ensayar reiteradamente, es poder
volver a empezar una y otra vez. Si en esta labor no pierdo el placer ni el
interés, intento agotar el vaivén de pruebas y errores. En este momento, el
ensayo mismo quiere ser percibido y reconocido como una cosa independiente,
esto es, como una respuesta que quiere manifestar, significar o interrogar
algo.
En resumidas cuentas, puede suceder que el ensayo quiera interrumpir su
condición efímera y pretenda ser una obra. Entonces, en el instante en que
yo acepto su pretensión, mi labor termina y me puedo permitir exponerla en
público.
Cada uno tiene su manera personal de proyectar, elegir y encontrar
diferencias, así como tiene su manera de hacer y decir. Yo dedico más
esfuerzo y más tiempo, a hacer, deshacer y rehacer un ensayo sólo si no
encuentro placer en dedicarle menos esfuerzo y menos tiempo.
Prefiero dejar que mis obras se arreglen solas. Entiendo que las
exposiciones no son imposiciones y que quien expone no debe justificar ni
explicar nada (en todo caso, puede hablar en términos de lo que persigue).
El hecho de firmar mis propias obras no me otorga ningún privilegio
interpretativo sobre las mismas, pues en realidad es la experiencia estética
de la recepción la que tiene la palabra: “son quienes miran las obras
quienes las hacen”.
Horacio Zabala
Verano de 2008 |